Spaces & study
Memoria de Lunar por niveles
Qué recuerda Lunar de la persona, de un espacio y de cada conversación.
Memoria de Lunar por niveles
Lunar no trata toda la memoria como una sola bolsa. Hay tres niveles, porque una preferencia personal no es lo mismo que el objetivo de una clase y una clase no es lo mismo que un espacio completo.
Memoria de la persona
La memoria global guarda lo que Lunar va notando de ti y que puede servir en conversaciones distintas:
- cómo te gusta que te expliquen algo;
- qué tono y nivel de detalle te funcionan;
- intereses, contexto personal y temas que sueles explorar;
- hechos que tú declaraste explícitamente.
No guarda aquí las metas de una clase ni si dominaste subnetting en una conversación concreta. Esos datos tienen otro dueño.
Puedes verla y editarla desde Ajustes → Memoria. Los hechos que declaras tienen prioridad sobre una inferencia posterior: si dices que prefieres ejemplos, Lunar no debe reemplazarlo por una conjetura contraria sin que tú lo cambies.
Memoria de cada chat
Cada conversación puede tener un archivo de contexto vivo. Ahí viven los datos que solo tienen sentido para esa sesión:
- objetivo de la clase;
- temas cubiertos;
- metas de ese estudio;
- estado de conocimiento de esos temas;
- preguntas abiertas y siguiente pieza de trabajo.
Así, «preparar el parcial de redes» no se convierte en una característica permanente de tu persona. Se queda en el chat donde pertenece.
Memoria de un espacio
Un espacio reúne varias conversaciones —por ejemplo, una materia o un proyecto— y tiene dos capas:
- Memoria general del espacio: el propósito, las instrucciones y las conexiones que sirven para todas sus clases.
- Memoria por archivo/chat: el objetivo, temas, metas y conocimiento de cada conversación individual dentro del espacio.
La primera ayuda a que un chat nuevo entienda el contexto común. La segunda permite abrir una clase concreta sin mezclarla con todas las demás.
Qué ve Lunar en cada turno
Lunar recibe una selección compacta de cada nivel:
- la memoria de la persona para ajustar la forma de explicar;
- la memoria del espacio para mantener continuidad entre clases;
- el archivo del chat actual para saber qué se está estudiando ahora.
La memoria no reemplaza las instrucciones centrales de Lunar. Solo aporta contexto. Si una instrucción del sistema dice cómo debe comportarse el tutor, una preferencia personal no la contradice: ajusta ejemplos, tono y profundidad dentro de ese marco.